viernes, 19 de abril de 2019

perdu(e)

quiero hacer como que no existes
solo un rato
pero es imposible
aquí estás
y todo aquí eres tú
yo me he perdido hace tiempo

no me soy propio
me he hecho ajeno de mí al ser tan de ti
lo que soy ahora es lo que tú tienes
lo que tú posees
¿me devolveré en algún momento?

tampoco sé si quiero volver
o quizás solo tenga miedo del retorno
de lo que pasará si mi regreso no logra llenar
quizás solo no sé cómo

te sirvo
me sirves
me retribuyes
no le retribuyes a mi mente
mi alma está vacía de ti
tu alma está vacía
yo no quiero estar vacío

jueves, 28 de marzo de 2019

Needs

This day was like a dream

Este día ha pasado como un sueño
             Está pasando
Adormilad en cama
Con sensación ambiental espesa
Nebulosa de grasas, quitagrasas y gente
La corto al pararme y andar
Ando solo para lo que necesito

Te espero para despertar
No me salves     salvas
Yo estoy bien
Solo ven pronto

jueves, 21 de febrero de 2019

Padre333

Y así de pronto me di cuenta de que había olvidado cómo se sentía que mi padre me llamara unas cuantas veces al día (unas 6 quizás, sea como sea es un número excesivo) para contarme cosas. Esté sola o acompañada, esté en casa o en la calle, incluso cuando estaba con él en algún lugar, en el supermercado o alguna tienda, buscaba la forma de tener que usar los teléfonos que él había comprado y pagaba, solo para tener que experimentar constantemente con unos aparatos tecnológicos tan revolucionarios para él como en su juventud. Un pensamiento llama a otro. Creo que mi padre encuentra la tecnología y la imagen del futuro tecnológico demasiado extasiantes y placenteras que le crean satisfacción suficiente para llenar los vacíos que existen en él.

viernes, 25 de enero de 2019

Avalancha

Un trance es no hacer ni pensar nada
O es que realmente un trance es el no poder hacer nada porque, de pronto ,se vienen demasiadas ideas a la cabeza que tu mente ya no puede preocuparse por prestarle atención a los movimientos del cuerpo y solo puede preocuparse por la avalancha de producción de pensamientos
Podría ser, pero igual puede ser que sea más simple de lo que pensamos y solo estamos divagando para adquirir conocimientos poco útiles para la vida.

sábado, 8 de diciembre de 2018

Sheni

Yo comía un plato de fideos rojos muy delicioso
Tú me miraste
Sentí que me miraste
Y tu mirada era tierna
Qué gusto y placer
Sonaba Chica de oro y la estábamos apreciando
Porque cuando estamos así nos juzgamos y lokeamos roleando un bate y todo se convierte en arte 
El cielo se ve rojo brillante y morado
El ambiente está fresco
Estamos notando la diferencia de la voz entre un video y la versión de estudio de la canción
Y la música sonaba mil veces mejor en el video
Pero la voz de la versión de estudio era mejor
Y pues deberían ser intercambiados
O no
Simplemente son distintas
Más o menos bien de todos modos
Todo en esta vida es posible
Por eso cuando juntes fuerzas las cosas van a estar mucho mejor
Y volverás a empezar como Kimmy
1, 2, 3, 4, 5, 6,  7,   8,   9,     10.
Pero creo que hay que desesperar
Sí debe ser eso

sábado, 18 de agosto de 2018

Joyeux anniversaire

Empiezas a hablar. No basta. Ninguna palabra aislada será suficiente, partes con eso. Desplazas tu silencio, confías en la sintaxis y sus redes, recuerdas: dos barras de madera al final de un cerro escarpado, mirando ansiosas el cerro del frente, dispuestas a saltar pero sin los medios (los miedos) para hacerlo; alguien, casi llamado a hacerlo, alguna vez puso una tras otra y otra, por la maravilla de alargar cosas, hasta llevarlas al otro lado. Esta persona no podía saber lo que era un puente, solo maderas ansiosas puestas una frente a otra, no se veía en ellas ni su trama; se dio la vuelta, regresó. Otra, tiempo después, las vio de nuevo (era una mirada distinta) y las cubrió de metal, por la maravilla de hacer brillar cosas, y olvidó las maderas. Años después, alguien las recordó (aquí empezaron ya a vivirse las maderas) y colocó un tranvía exportado: un puente al fin, pensado como tal en el momento en que una familia lo cruza por primera vez, la maravilla de cruzar inaugurada. Tú llegaste inevitablemente tarde, los trenes fabricados en masa y ya vistos desde todos sus ángulos, incluso renderizados en 3D sobre una malla de líneas azules; los rieles saturados de sostener tantas vueltas; las maderas cubiertas, tan obvias que casi impensables; la imagen del puente y sus trenes en movimiento tan conveniente (convincente), obligada a decir ‘‘estoy para que cruces’’. Ya no hay nada que ver, de modo que ves tu mirada, y de pronto (una realización inmediata, extemporal) caes en cuenta de que la infraestructura y las memorias del puente están en ti y te pesan como una extremidad muerta. Vuelves a la imposibilidad de hablar, pero tu mirada rescata el silencio significativo de las maderas.

AG - une nuit de folie