El desprecio que me demostrabas no se va, a tu lado me sentía invisible
Veo nuestras fotos y aún siento la tristeza de que mi amor no valiera suficiente para ti
Te di todo el valor que pude, evitaba quejarme de ti, hubo un tiempo en el que apenas lo sabía tu madre
Aún siento que hablabas bien de mí con algunos porque de lo contrario quedarías mal
Se me quedó ese pensamiento al llegar un día y escucharte decir a tu familia lo agradecido que estabas conmigo
Sin embargo, no hubo amor en tu voz, había recelo
¿Me odiabas por ser mejor que tú en algunas cosas? ¿Me despreciaste y humillaste solo para no sentirte menos?
Te admiraba por ser mejor que yo en ciertas otras cosas, eso era parte de mi amor
¿Será que te acostumbraste tanto a que te elogie al principio que cuando dejé de hacerlo por tu ego inmenso concluiste que no te servía más?
¿Realmente pensabas que yo era menos que tú o solo fue un mecanismo de defensa, de protección?
Por mucho tiempo estuve dispuesta a vivir a tu sombra
¿Recuerdas esa noche en el sillón? Te dije bajito que te ayudaría a ser grande, que no me importaba yo, que solo me importabas tú y el cumplir tus sueños
Esa noche volvió a mí el once de diciembre
Te perdí el último respeto que me quedaba
Esa noche me rendí por los dos
Y concluí que te había cumplido
Después, el piloto automático
Las ganas intermitentes de que funcione
Los momentos de felicidad fugaz, nuestra química inevitable
El amor propio que empecé a sembrar, como nunca
El amor que volqué en nuestra Seri
La vida que se nos venía encima, la sensación de escape y tu comodidad frente a mis silencios
Pero el viaje fue más de lo que debería haber pasado
Te di más de lo que debería
Mi cansancio e impaciencia se juntaron con tu hostilidad y tu ego herido
Tu enfermedad, que nos golpeó a los dos aunque te cueste aceptarlo
Ambos perdimos algo en este viaje
Me pregunto qué pasará después, pero realmente no quiero teorizar, no quiero saber
Te cumplí, me quedaré con eso
Y pediré a la vida que tu felicidad no dependa de los demás